Hace más de 15 años, en la extinta Zona de Caos, podíamos encontrar excelentes traducciones; entre ellas, la que vemos a continuación. Era la época de los foros y de la poca información que había acerca de la magia, nos encontrábamos con este hermoso texto:

INTRODUCCIÓN
Esseai athanatos theos, ambrotos, ouk eti thnétos
Pitágoras.
«La Magia es el más Alto, más Absoluto y más Divino Conocimiento de la Filosofía Natural, perfeccionado en sus obras y maravillosas operaciones mediante la recta comprensión de la virtud interior y oculta de las cosas; de modo que, aplicándose verdaderos Agentes a Pacientes apropiados, se producirán así efectos extraños y admirables. De donde los magos son profundos y diligentes investigadores de la Naturaleza; y, por su destreza, saben anticipar un efecto que, para el vulgo, parecerá un milagro».
— The Goetia of the Lemegeton of King Solomon.
«Dondequiera que la magia simpática aparece en su forma pura y no adulterada, se supone que en la naturaleza un acontecimiento sigue a otro de manera necesaria e invariable, sin la intervención de agencia espiritual o personal alguna.
Así, su concepción fundamental es idéntica a la de la ciencia moderna; subyacente a todo el sistema hay una fe, implícita pero real y firme, en el orden y la uniformidad de la naturaleza. El mago no duda de que las mismas causas producirán siempre los mismos efectos; que la ejecución de la ceremonia apropiada acompañada del encantamiento adecuado estará inevitablemente seguida de los resultados deseados, a menos, ciertamente, que sus conjuros sean frustrados por los hechizos más potentes de otro hechicero. No suplica a ningún poder superior; no implora el favor de ningún ser caprichoso e inconstante; no se humilla ante deidad terrible alguna. Sin embargo, su poder, por grande que crea que sea, no es en modo alguno arbitrario ni ilimitado. Sólo puede ejercerlo en la medida en que se conforme estrictamente a las reglas de su arte, o a lo que podría llamarse las leyes de la naturaleza tal como él las concibe. Descuidar esas reglas, quebrantar esas leyes en el más mínimo detalle, es incurrir en fracaso, e incluso puede exponer al practicante inexperto al mayor peligro. Si reclama una soberanía sobre la naturaleza, es una soberanía constitucional rigurosamente limitada en su alcance y ejercida en exacta conformidad con el uso antiguo. Así, la analogía entre las concepciones mágica y científica del mundo es estrecha. En ambas, la sucesión de los acontecimientos es perfectamente regular y cierta, determinada por leyes inmutables cuya operación puede preverse y calcularse con precisión; los elementos de capricho, azar y accidente quedan excluidos del curso de la naturaleza. Ambas abren una perspectiva aparentemente ilimitada de posibilidades para quien conoce las causas de las cosas y puede tocar los resortes secretos que ponen en movimiento el vasto y complejo mecanismo del mundo. De ahí la fuerte atracción que tanto la magia como la ciencia han ejercido sobre la mente humana; de ahí el poderoso estímulo que ambas han dado a la búsqueda del conocimiento. Atraen al investigador fatigado, al buscador de pies doloridos, a través del desierto de la decepción presente con sus promesas infinitas del futuro: lo conducen a la cima de una montaña extraordinariamente alta y le muestran, más allá de las nubes oscuras y las brumas ondulantes a sus pies, una visión de la ciudad celestial, tal vez lejana, pero radiante con esplendor sobrenatural, bañada en la luz de los sueños».
— Dr. J. G. Frazer, The Golden Bough.
«En la medida en que la profesión pública de la magia ha sido uno de los caminos por los cuales los hombres han llegado al poder supremo, ha contribuido a emancipar a la humanidad de la esclavitud de la tradición y a elevarla a una vida más amplia y libre, con una visión más vasta del mundo. No es éste un pequeño servicio prestado a la humanidad. Y cuando recordamos, además, que en otro sentido la magia ha preparado el camino para la ciencia, nos vemos obligados a admitir que si el arte negro ha hecho mucho mal, también ha sido fuente de mucho bien; que si es hijo del error, ha sido, sin embargo, madre de la libertad y de la verdad».
— Ibíd.
«Examinadlo todo; retened lo bueno».
— San Pablo.
«También los mantras y los conjuros; el obeah y el wanga; la obra de la vara y la obra de la espada; todo esto deberá aprenderlo y enseñarlo».
«Debe enseñar; pero puede hacer severas las pruebas».
«La palabra de la Ley es [en griego] Thelema».
Liber AL vel XXXI: El Libro de la Ley.
Este libro es para
TODOS:
para todo hombre, mujer y niño.
Mi obra anterior ha sido malinterpretada, y su alcance limitado, por mi uso de términos técnicos. Ha atraído a demasiados diletantes y excéntricos, débiles que buscan en la “Magia” una evasión de la realidad. Yo mismo fui, al principio, atraído conscientemente al tema de ese modo. Y ha repelido a demasiadas mentes científicas y prácticas, que eran precisamente aquellas a quienes más deseaba influir.
Pero
MAGIA
es para
TODOS.
He escrito este libro para ayudar al Banquero, al Púgil, al Biólogo, al Poeta, al Obrero, al Tendero, a la Obrera de fábrica, al Matemático, a la Taquígrafa, al Golfista, a la Esposa, al Cónsul — y a todos los demás — a realizarse perfectamente, cada uno en su propia función adecuada.
Permítaseme explicar en pocas palabras cómo sucedió que emblemar la palabra
MAGIA
en el estandarte que he llevado ante mí toda mi vida.
Antes de llegar a la adolescencia, ya era consciente de que yo era LA BESTIA cuyo número es 666. No comprendía en absoluto lo que eso implicaba; era un sentido apasionadamente extático de identidad.
En mi tercer año en Cambridge, me dediqué conscientemente a la Gran Obra, entendiendo por ello la Obra de convertirme en un Ser Espiritual, libre de las restricciones, accidentes y engaños de la existencia material.
Me encontré sin un nombre para designar mi trabajo, al igual que H. P. Blavatsky algunos años antes. “Teosofía”, “Espiritismo”, “Ocultismo”, “Misticismo”: todos implicaban connotaciones indeseables.
Elegí, por tanto, el nombre
MAGIA
como esencialmente el más sublime y, de hecho, el más desacreditado de todos los términos disponibles.
Juré rehabilitar la
MAGIA,
identificarla con mi propia carrera; y obligar a la humanidad a respetar, amar y confiar en aquello que despreciaba, odiaba y temía. He mantenido mi Palabra.
Pero ahora ha llegado el momento de llevar mi estandarte al centro mismo de la vida humana.
Debo hacer de la
MAGIA
el factor esencial en la vida de
TODOS.
Al presentar este libro al mundo, debo explicar y justificar mi posición formulando una definición de
MAGIA
y exponiendo sus principios principales de tal manera que
TODOS
puedan comprender al instante que sus almas, sus vidas, en toda relación con todo otro ser humano y toda circunstancia, dependen de la
MAGIA
y de su recta comprensión y aplicación.
I) DEFINICIÓN
La Magia es la Ciencia y el Arte de causar que el Cambio ocurra en conformidad con la Voluntad.
(Ilustración: Es mi Voluntad informar al Mundo de ciertos hechos que están dentro de mi conocimiento. Tomo, por tanto, “armas mágicas”: pluma, tinta y papel; escribo “encantamientos”—estas frases—en el “lenguaje mágico”, es decir, aquel que es comprendido por las personas a quienes deseo instruir; convoco “espíritus”, tales como impresores, editores, libreros y demás, y los constriño a transmitir mi mensaje a esas personas. La composición y distribución de este libro es así un acto de Magia mediante el cual provoco Cambios que ocurren en conformidad con mi Voluntad).
En un sentido, la Magia puede definirse como el nombre dado a la Ciencia por el vulgo.
II) POSTULADO
Cualquier cambio requerido puede efectuarse mediante la aplicación del tipo y grado adecuados de Fuerza, de la manera apropiada, a través del medio apropiado, al objeto apropiado.
(Ilustración: Deseo preparar una onza de Cloruro de Oro. Debo tomar el tipo correcto de ácido, nitro-hidroclórico y ningún otro, en un recipiente que no se rompa, filtre o corroa, de una manera que no produzca resultados indeseables, con la cantidad necesaria de Oro; y así sucesivamente. Cada cambio tiene sus propias condiciones.
En el estado actual de nuestro conocimiento y poder algunos cambios no son posibles en la práctica; no podemos causar eclipses, por ejemplo, ni transformar plomo en estaño, ni crear hombres a partir de hongos. Pero es teóricamente posible causar en cualquier objeto cualquier cambio del cual ese objeto sea capaz por naturaleza; y las condiciones están cubiertas por el postulado anterior).
III) TEOREMAS
1) Todo acto intencional es un acto Mágico.
(Ilustración: Véase “Definición” arriba).
Por “intencional” entiendo “voluntario”. Pero incluso actos aparentemente no intencionales no lo son verdaderamente. Así, respirar es un acto de la Voluntad de Vivir.
2) Todo acto exitoso ha conformado al postulado.
3) Todo fracaso prueba que uno o más requisitos del postulado no han sido cumplidos.
(Ilustraciones: Puede haber fracaso en comprender el caso, como cuando un médico hace un diagnóstico erróneo y su tratamiento daña al paciente. Puede haber fracaso en aplicar el tipo correcto de fuerza, como cuando un campesino intenta soplar una luz eléctrica para apagarla. Puede haber fracaso en aplicar el grado correcto de fuerza, como cuando a un luchador le rompen la llave. Puede haber fracaso en aplicar la fuerza de la manera correcta, como cuando se presenta un cheque en la ventanilla equivocada del Banco. Puede haber fracaso en emplear el medio correcto, como cuando Leonardo da Vinci vio desvanecerse su obra maestra. La fuerza puede aplicarse a un objeto inadecuado, como cuando se intenta romper una piedra creyendo que es una nuez).
4) El primer requisito para causar cualquier cambio es una comprensión exhaustiva cualitativa y cuantitativa de las condiciones.
(Ilustración: La causa más común de fracaso en la vida es la ignorancia de la propia Verdadera Voluntad, o de los medios para cumplirla. Un hombre puede imaginar que es pintor y desperdiciar su vida intentando serlo; o puede ser realmente pintor y, sin embargo, no comprender ni medir las dificultades propias de esa carrera).
5) El segundo requisito para causar cualquier cambio es la habilidad práctica para poner en movimiento correcto las fuerzas necesarias.
(Ilustración: Un banquero puede tener una comprensión perfecta de una situación determinada, y sin embargo carecer de la cualidad de decisión, o de los recursos, necesarios para aprovecharla).
6) “Todo hombre y toda mujer es una estrella.” Es decir, cada ser humano es intrínsecamente un individuo independiente con su propio carácter adecuado y su propio movimiento adecuado.
7) Todo hombre y toda mujer tiene un curso, que depende en parte del yo y en parte del entorno que es natural y necesario para cada uno. Quien es forzado fuera de su propio curso, ya sea por no comprenderse a sí mismo o por oposición externa, entra en conflicto con el orden del Universo y sufre en consecuencia.
(Ilustración: Un hombre puede pensar que es su deber actuar de cierta manera por haberse formado una imagen imaginaria de sí mismo en vez de investigar su naturaleza real. Por ejemplo, una mujer puede hacerse miserable de por vida creyendo que prefiere el amor a la consideración social, o viceversa. Una puede permanecer con un esposo poco afín cuando sería feliz en un ático con un amante; otra puede engañarse con una fuga romántica cuando sus únicos placeres son los de presidir funciones elegantes. De igual modo, el instinto de un muchacho puede decirle que vaya al mar, mientras sus padres insisten en que se convierta en médico. En tal caso será tanto fracasado como infeliz en la medicina).
8) Un Hombre cuya voluntad consciente está en desacuerdo con su Verdadera Voluntad está desperdiciando su fuerza. No puede esperar influir eficientemente en su entorno.
(Ilustración: Cuando una Guerra Civil estalla en una nación, no está en condiciones de invadir otros países. Un hombre con cáncer emplea su alimento tanto para sí mismo como para el enemigo que es parte de él. Pronto deja de resistir la presión de su entorno. En la vida práctica, un hombre que hace lo que su conciencia le dice que está mal lo hará torpemente, ¡al principio!).
9) Un Hombre que está haciendo su Verdadera Voluntad tiene la inercia del Universo para asistirle.
(Ilustración: El primer principio del éxito en la evolución es que el individuo sea fiel a su propia naturaleza y al mismo tiempo se adapte a su entorno).
10) La Naturaleza es un fenómeno continuo, aunque no sepamos en todos los casos cómo están conectadas las cosas.
(Ilustración: La conciencia humana depende de las propiedades del protoplasma, cuya existencia depende de innumerables condiciones físicas propias de este planeta; y este planeta está determinado por el equilibrio mecánico de todo el universo de materia. Podemos entonces decir que nuestra conciencia está causalmente conectada con las galaxias más remotas; sin embargo, ni siquiera sabemos cómo surge de —o con— los cambios moleculares en el cerebro).
11) La Ciencia nos permite aprovechar la continuidad de la Naturaleza mediante la aplicación empírica de ciertos principios cuya interacción implica órdenes diferentes de ideas conectadas entre sí de una manera que está más allá de nuestra comprensión actual.
(Ilustración: Podemos iluminar ciudades mediante métodos empíricos. No sabemos qué es la conciencia ni cómo está conectada con la acción muscular; qué es la electricidad ni cómo está conectada con las máquinas que la generan; y nuestros métodos dependen de cálculos que implican ideas matemáticas que no tienen correspondencia en el Universo tal como lo conocemos. Por ejemplo, expresiones “irracionales”, “irreales” e “infinitas”).
12) El hombre es ignorante de la naturaleza de su propio ser y poderes. Incluso su idea de sus limitaciones se basa en la experiencia pasada, y cada paso en su progreso extiende su imperio. No hay, por tanto, razón para asignar límites teóricos —salvo quizá en el caso de cuestiones lógicamente absurdas como las que discutían los Escolásticos respecto a “Dios”— a lo que pueda ser o hacer.
(Ilustración: Hace una generación se suponía teóricamente imposible que el hombre pudiera conocer la composición de las estrellas fijas. Se sabe que nuestros sentidos están adaptados para recibir sólo una fracción de las posibles tasas de vibración. Los instrumentos modernos nos han permitido detectar algunas de estas supra-sensibles por métodos indirectos, e incluso utilizar sus cualidades peculiares al servicio del hombre, como en el caso de los rayos de Hertz y Roentgen. Como dijo Tyndall, el hombre podría en cualquier momento aprender a percibir y utilizar vibraciones de toda clase concebible e inconcebible. La cuestión de la Magia es cuestión de descubrir y emplear fuerzas hasta ahora desconocidas en la naturaleza. Sabemos que existen, y no podemos dudar de la posibilidad de instrumentos mentales o físicos capaces de ponernos en relación con ellas).
13) Todo hombre es más o menos consciente de que su individualidad comprende varios órdenes de existencia, incluso cuando sostiene que sus principios más sutiles son meramente sintomáticos de los cambios en su vehículo más grosero. Puede suponerse que un orden similar se extiende a través de toda la naturaleza.
(Ilustración: Uno no confunde el dolor de muelas con la caries que lo causa. Los objetos inanimados son sensibles a ciertas fuerzas físicas, como la conductividad eléctrica y térmica; pero ni en nosotros ni en ellos —hasta donde sabemos— hay percepción consciente directa de estas fuerzas. Influencias imperceptibles están, por tanto, asociadas con todos los fenómenos materiales; y no hay razón para que no trabajemos sobre la materia por medio de estas energías sutiles como lo hacemos a través de sus bases materiales. De hecho, utilizamos la fuerza magnética para mover el hierro y la radiación solar para reproducir imágenes).
14) El hombre es capaz de ser, y de utilizar, cualquier cosa que perciba, pues todo lo que percibe es, en cierto sentido, parte de su ser. Puede así subyugar a su Voluntad individual todo el Universo del cual es consciente.
(Ilustración: El hombre ha usado la idea de Dios para dictar su conducta personal, para obtener poder sobre sus semejantes, para excusar sus crímenes y para innumerables otros propósitos, incluido el de realizarse a sí mismo como Dios. Ha usado las concepciones irracionales e irreales de la matemática para ayudarle en la construcción de dispositivos mecánicos. Ha usado su fuerza moral para influir incluso en las acciones de animales salvajes. Ha empleado el genio poético con fines políticos).
15) Toda fuerza en el Universo es susceptible de transformarse en cualquier otro tipo de fuerza mediante el uso de medios adecuados. Existe así un suministro inagotable de cualquier tipo particular de fuerza que podamos necesitar.
(Ilustración: El calor puede transformarse en luz y potencia utilizándolo para mover dinamos. Las vibraciones del aire pueden emplearse para matar hombres ordenándolas en el discurso de tal modo que inflamen pasiones bélicas. Las alucinaciones asociadas con las misteriosas energías del sexo resultan en la perpetuación de la especie).
16) La aplicación de cualquier fuerza dada afecta todos los órdenes de ser que existen en el objeto al cual se aplica, cualquiera que sea el orden directamente afectado.
(Ilustración: Si golpeo a un hombre con una daga, su conciencia, no sólo su cuerpo, es afectada por mi acto, aunque la daga, como tal, no tenga relación directa con ella. De igual modo, el poder de mi pensamiento puede actuar sobre la mente de otra persona de tal manera que produzca cambios físicos de largo alcance en él, o en otros a través de él).
17) Un hombre puede aprender a usar cualquier fuerza para servir cualquier propósito, aprovechando los teoremas anteriores.
(Ilustración: Un hombre puede usar una navaja para hacerse vigilante en su habla, utilizándola para cortarse cada vez que pronuncie sin cuidado una palabra elegida. Puede servir el mismo propósito resolviendo que cada incidente de su vida le recuerde una cosa particular, haciendo de cada impresión el punto de partida de una serie conectada de pensamientos que termine en esa cosa. Podría también dedicar todas sus energías a un objeto particular resolviendo no hacer nada que esté en desacuerdo con él y hacer que cada acto redunde en ventaja de ese objeto).
18) Puede atraer hacia sí cualquier fuerza del Universo haciéndose un receptáculo apto para ella y disponiendo las condiciones de modo que su naturaleza la obligue a fluir hacia él.
(Ilustración: Si quiero agua pura para beber, excavo un pozo en un lugar donde hay agua subterránea; evito que se filtre; y dispongo aprovechar la conformidad del agua con las leyes de la Hidrostática para llenarlo).
19) El sentido del hombre de estar separado del, y opuesto al, Universo es un obstáculo para conducir sus corrientes. Lo aísla.
(Ilustración: Un líder popular tiene más éxito cuando se olvida de sí mismo y recuerda sólo “La Causa”. El interés personal engendra celos y cismas. Cuando los órganos del cuerpo afirman su presencia más allá de la satisfacción silenciosa, es señal de que están enfermos. La única excepción es el órgano de la reproducción. Sin embargo, incluso en este caso, su autoafirmación da testimonio de su insatisfacción consigo mismo, pues no puede cumplir su función hasta ser completado por su contraparte en otro organismo).
20) El hombre sólo puede atraer y emplear las fuerzas para las cuales está realmente apto.
(Ilustración: No se puede hacer un bolso de seda con la oreja de una cerda. Un verdadero hombre de ciencia aprende de todo fenómeno. Pero la Naturaleza es muda para el hipócrita; pues en ella no hay nada falso).
No es objeción que el hipócrita sea él mismo parte de la Naturaleza. Es un producto “endotérmico”, dividido contra sí mismo, con tendencia a desintegrarse. Verá sus propias cualidades en todas partes y así obtendrá una concepción radicalmente errónea de los fenómenos. La mayoría de las religiones del pasado han fracasado al esperar que la naturaleza se conformara a sus ideales de conducta apropiada.
21) No hay límite a la extensión de las relaciones de ningún hombre con el Universo en esencia; pues tan pronto como el hombre se hace uno con cualquier idea, cesan de existir los medios de medición. Pero su poder para utilizar esa fuerza está limitado por su poder mental y capacidad, y por las circunstancias de su entorno humano.
(Ilustración: Cuando un hombre se enamora, el mundo entero se convierte para él en nada más que amor ilimitado e inmanente; pero su estado místico no es contagioso; sus semejantes están divertidos o molestos. Sólo puede extender a otros el efecto que su amor ha tenido sobre él mediante sus cualidades mentales y físicas. Así, Catulo, Dante y Swinburne hicieron de su amor un poderoso motor de la humanidad en virtud de su poder para expresar sus pensamientos en lenguaje musical y elocuente. De igual modo, Cleopatra y otras personas en autoridad moldearon la fortuna de muchos permitiendo que el amor influyera en sus acciones políticas. El Mago, por bien que logre entrar en contacto con las fuentes secretas de energía en la naturaleza, sólo puede utilizarlas en la medida permitida por sus cualidades intelectuales y morales. El trato de Mahoma con Gabriel sólo fue eficaz por su estadismo, su capacidad militar y la sublimidad de su dominio del árabe. El descubrimiento de Hertz de los rayos que ahora usamos para la telegrafía inalámbrica fue estéril hasta que se reflejó a través de las mentes y voluntades de personas capaces de transmitir su verdad al mundo de la acción mediante instrumentos mecánicos y económicos).
22) Todo individuo es esencialmente suficiente a sí mismo. Pero es insatisfactorio para sí mismo hasta que se ha establecido en su correcta relación con el universo.
(Ilustración: Un microscopio, por perfecto que sea, es inútil en manos de salvajes. Un poeta, por sublime que sea, debe imponerse a su generación si ha de disfrutar (e incluso comprender) de sí mismo, como teóricamente debería ser el caso).
23) La Magia es la Ciencia de comprenderse a uno mismo y sus condiciones. Es el Arte de aplicar esa comprensión en acción.
(Ilustración: Un palo de golf está destinado a mover una bola especial de un modo especial en circunstancias especiales. Un niblick rara vez debe usarse en el tee o un brassie bajo el borde de un bunker. Pero además, el uso de cualquier palo exige habilidad y experiencia).
24) Todo hombre tiene un derecho inalienable a ser lo que es.
(Ilustración: Insistir en que otro se ajuste a los propios estándares es ultrajar, no sólo a él, sino a uno mismo, ya que ambos han nacido igualmente de la necesidad).
25) Todo hombre debe hacer Magia cada vez que actúa o incluso piensa, pues un pensamiento es un acto interno cuya influencia afecta finalmente a la acción, aunque no lo haga en ese momento.
(Ilustración: El más leve gesto causa un cambio en el propio cuerpo de un hombre y en el aire que lo rodea; perturba el equilibrio del Universo entero, y sus efectos continúan eternamente a través de todo el espacio. Todo pensamiento, por rápidamente que sea suprimido, tiene efecto sobre la mente. Se erige como una de las causas de cada pensamiento posterior y tiende a influir en cada acción subsiguiente. Un golfista puede perder unos pocos metros en su salida, algunos más en su segundo y tercero, puede quedar en el green a seis escasos centímetros del hoyo, pero el resultado neto de estos pequeños contratiempos es la diferencia entre empatar o perder el hoyo).
26) Todo hombre tiene derecho, el derecho de autoconservación, a cumplirse a sí mismo hasta el máximo.
Los hombres de “naturaleza criminal” están simplemente en desacuerdo con sus Verdaderas Voluntades. El asesino tiene la Voluntad de Vivir; y su voluntad de asesinar es una voluntad falsa en desacuerdo con su Verdadera Voluntad, puesto que arriesga la muerte a manos de la Sociedad al obedecer su impulso criminal.
(Ilustración: Una función imperfectamente desempeñada perjudica, no sólo a sí misma, sino a todo lo asociado con ella. Si el corazón temiera latir por miedo a perturbar al hígado, el hígado quedaría privado de sangre y se vengaría del corazón alterando la digestión, lo cual trastorna la respiración, de la cual depende el bienestar cardíaco).
27) Todo hombre debería hacer de la Magia la piedra angular de su vida. Debería aprender sus leyes y vivir conforme a ellas.
(Ilustración: El Banquero debería descubrir el significado real de su existencia, el motivo real que lo llevó a elegir esa profesión. Debería comprender la banca como un factor necesario en la existencia económica de la humanidad en lugar de considerarla simplemente un negocio cuyos objetivos son independientes del bienestar general. Debería aprender a distinguir los valores falsos de los reales y a actuar no según fluctuaciones accidentales sino según consideraciones de importancia esencial. Tal banquero demostrará ser superior a otros; porque no será un individuo limitado por cosas transitorias, sino una fuerza de la Naturaleza, tan impersonal, imparcial y eterna como la gravitación, tan paciente e irresistible como las mareas. Su sistema no estará sujeto al pánico, del mismo modo que la ley de los Cuadrados Inversos no se altera por elecciones. No estará ansioso por sus asuntos porque no serán suyos; y por esa razón podrá dirigirlos con la calma y confianza lúcida de un observador, con inteligencia no nublada por el interés personal y poder no debilitado por la pasión).
28) Todo hombre tiene derecho a cumplir su propia voluntad sin temer que pueda interferir con la de otros; pues si está en su lugar apropiado, es culpa de otros si interfieren con él.
(Ilustración: Si un hombre como Napoleón estuviera realmente designado por el destino para controlar Europa, no debería ser culpado por ejercer sus derechos. Oponérsele sería un error. Quien así lo hiciera habría cometido un error respecto a su propio destino, salvo en la medida en que pudiera ser necesario que aprendiera las lecciones de la derrota. El sol se mueve en el espacio sin interferencia. El orden de la naturaleza provee una órbita para cada estrella. Un choque prueba que una u otra se ha desviado de su curso. Pero en cuanto a cada hombre que mantiene su verdadero curso, cuanto más firme actúe, menos probable será que otros se interpongan en su camino. Su ejemplo les ayudará a encontrar sus propios caminos y seguirlos. Cada hombre que se convierte en Mago ayuda a otros a hacer lo mismo. Cuanto más firmemente y con mayor seguridad se muevan los hombres, y cuanto más tal acción sea aceptada como estándar de moralidad, menos conflicto y confusión obstaculizarán a la humanidad).
Espero que los principios anteriores demuestren a
TODOS
que su bienestar, su misma existencia, está ligada a la
MAGIA.
Confío en que comprenderán, no sólo la razonabilidad, sino la necesidad de la verdad fundamental que fui el medio de dar a la humanidad:
“Haz tu Voluntad será el todo de la Ley.”
Confío en que se afirmarán como individualmente absolutos, que comprenderán el hecho de que es su derecho afirmarse y realizar la tarea para la cual su naturaleza los capacita. Más aún, que este es su deber, y no sólo para consigo mismos sino para con los demás, un deber fundado en la necesidad universal y que no debe eludirse por ninguna circunstancia casual del momento que pueda parecer poner tal conducta bajo la luz de la inconveniencia o incluso de la crueldad.
Espero que los principios esbozados arriba les ayuden a comprender este libro y les impidan ser disuadidos de su estudio por el lenguaje más o menos técnico en que está escrito.
La esencia de la
MAGIA
es bastante simple en conciencia. No ocurre de otro modo con el arte de gobernar. El Fin es simplemente la prosperidad; pero la teoría es enmarañada y la práctica está rodeada de espinas.
Del mismo modo,
MAGIA
es simplemente ser y hacer. Debería añadir: “sufrir”. Porque Magia es el verbo; y es parte del Entrenamiento usar la voz pasiva. Esto es, sin embargo, cuestión de Iniciación más que de Magia en su sentido ordinario. No es culpa mía si el ser es desconcertante y el hacer desesperado. Sin embargo, una vez que los principios anteriores estén firmemente fijados en la mente, es bastante fácil resumir la situación muy brevemente.
Uno debe descubrir por sí mismo, y asegurarse más allá de toda duda, “quién” es uno, “qué” es uno, “por qué” es uno. Hecho esto, puede poner en palabras —o mejor, en Una Palabra— la voluntad que está implícita en el “Por qué”. Siendo así consciente del curso apropiado a seguir, lo siguiente es comprender las condiciones necesarias para llevarlo a cabo. Después de eso, debe eliminar de sí mismo todo elemento ajeno u hostil al éxito y desarrollar aquellas partes de sí mismo que sean especialmente necesarias para controlar las condiciones mencionadas.
Hagamos una analogía. Una nación debe volverse consciente de su propio carácter antes de poder decirse que existe. A partir de ese conocimiento debe adivinar su destino. Debe luego considerar las condiciones políticas del mundo; cómo otros países pueden ayudarla o estorbarla. Debe destruir en sí misma cualquier elemento discordante con su destino. Por último, debe desarrollar en sí aquellas cualidades que le permitan combatir con éxito las condiciones externas que amenacen oponerse a su propósito.
Hemos tenido un ejemplo reciente en el caso del joven Imperio Alemán, que, conociéndose a sí mismo y su voluntad, se disciplinó y entrenó de tal modo que conquistó a los vecinos que lo habían oprimido durante tantos siglos. Pero después de 1866 y 1870, ¡1914! Se confundió a sí mismo con algo sobrehumano, quiso algo imposible, no logró eliminar sus celos internos, no comprendió las condiciones de la victoria. Permitió que Inglaterra descubriera sus intenciones y combinara al mundo contra él. No se entrenó para dominar el mar, y así, habiendo violado todos los principios de la
MAGIA,
fue derribado y fragmentado por el provincialismo y la democracia, de modo que ni la excelencia individual ni la virtud cívica han logrado aún elevarlo nuevamente a aquella unidad majestuosa que hizo una apuesta tan audaz por el dominio de la raza humana.
El estudiante sincero descubrirá, detrás de las tecnicidades simbólicas de este libro, un método práctico para hacerse a sí mismo un Mago. Los procesos descritos le permitirán discriminar entre lo que realmente es y lo que ha imaginado ser.
El profesor Sigmund Freud y su escuela han descubierto en años recientes una parte de este cuerpo de Verdad, que ha sido enseñado durante muchos siglos en los Santuarios de la Iniciación. Pero su fracaso en captar la plenitud de la Verdad, especialmente la implicada en mi Sexto Teorema y sus corolarios, lo ha llevado a él y a sus seguidores al error de admitir que el “Censor” declaradamente suicida es el árbitro apropiado de la conducta. El psicoanálisis oficial está, por tanto, comprometido en sostener un fraude, aunque el fundamento de la ciencia fue la observación de los efectos desastrosos sobre el individuo de ser falso a su Yo Inconsciente, cuya “escritura en la pared” en lenguaje de sueños es el registro de la suma de las tendencias esenciales de la verdadera naturaleza del individuo.
El resultado ha sido que los psicoanalistas han malinterpretado la vida y han anunciado el absurdo de que todo ser humano es esencialmente un animal antisocial, criminal y demente. Es evidente que los errores del Inconsciente de los que los psicoanalistas se quejan no son ni más ni menos que el “pecado original” de los teólogos a quienes desprecian tan cordialmente.
Debe contemplar su alma en toda su terrible desnudez; no debe temer mirar esa realidad espantosa. Debe desechar las vestiduras vistosas con las que su vergüenza lo ha cubierto; debe aceptar el hecho de que nada puede hacerle ser otra cosa que lo que es. Puede mentirse, drogarse, esconderse; pero siempre está ahí.
La
MAGIA
le enseñará que su mente lo está traicionando. Es como si a un hombre le dijeran que las láminas de moda de los sastres son el canon de la belleza humana, de modo que intentara hacerse informe y sin rasgos como ellas, y se estremeciera con horror ante la idea de que Holbein le hiciera un retrato. La Magia le mostrará la belleza y la majestad del yo que ha tratado de suprimir y disfrazar.
Habiendo descubierto su identidad, pronto percibirá su propósito. Otro proceso le mostrará cómo hacer que ese propósito sea puro y poderoso. Entonces podrá aprender a evaluar su entorno, aprender a hacer aliados, a prevalecer contra todas las fuerzas cuyo error las ha llevado a cruzarse en su camino.
En el curso de este Entrenamiento aprenderá a explorar los Misterios Ocultos de la Naturaleza y a desarrollar nuevos sentidos y facultades en sí mismo, por los cuales podrá comunicarse y controlar Seres y Fuerzas pertenecientes a órdenes de existencia hasta ahora inaccesibles a la investigación profana, y disponibles sólo para esa
MAGIA
no científica y empírica (de tradición) que vine a destruir para poder cumplir.
Envío este libro al mundo para que todo hombre y mujer pueda tomar la vida de la manera apropiada. No importa si su actual casa de carne es la choza de un pastor; por virtud de mi
MAGIA
será tal pastor como lo fue David. Si es el estudio de un escultor, tallará de sí mismo el mármol que enmascara su idea de modo que no será menos maestro que Rodin.
Sed testigos de mi mano:
A To Mega Therion (THRIVN [hebreo]): La Bestia 666;
MAGUS 9°=2° A∴A∴, quien es la Palabra del Aeón THELEMA;
cuyo nombre es llamado V.V.V.V.V. 8°=3° A∴A∴ en la Ciudad de las Pirámides;
OU MH 7°=4° A∴A∴;
OL SONUF VAORESAGI 6°=5°;
y … … 5°=6° A∴A∴ en la Montaña de Abiegnus:
pero FRATER PERDURABO en la Orden Exterior de la A∴A∴,
y en el mundo de los hombres sobre la Tierra,
Aleister Crowley de Trinity College, Cambridge.

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