Geomancia

FÍSICA, METAFÍSICA, MATEMÁTICAS Y SIMBOLOGÍA COSMOLÓGICA

“Tú dispusiste todas las cosas con medida, número y peso”. — Sabiduría 11:20

La geomancia es un arte adivinatorio milenario que consiste en la generación de figuras binarias y simbólicas sobre tierra, arena o papel, a través de procedimientos tradicionales que permiten revelar información relativa al pasado, al presente y a las tendencias del futuro. Su nombre proviene del griego geo (tierra) y manteía (adivinación), lo que expresa con precisión su esencia: una forma de adivinación fundada en lo terrestre y elemental, en contraste con otras mánticas orientadas a la observación de los signos celestes. Esta práctica no se concibe como un mecanismo automático de predicción, sino como un sistema simbólico capaz de reflejar la situación del consultante y de abrir un espacio de comprensión, reflexión y toma de decisiones conscientes.
A lo largo de su historia, la geomancia se desarrolló en África y Medio Oriente, alcanzando una formulación sistemática en Persia durante el período en que los centros de saber asociados a Bagdad irradiaban conocimiento hacia el mundo medieval. Su transmisión fue tanto oral como escrita, y con el tiempo adquirió un notable prestigio en Europa, donde fue consultada por reyes, sabios y comunidades enteras para orientar decisiones políticas, militares y personales. Diversas tradiciones sitúan incluso sus orígenes en regiones más antiguas de Asia Central, asociándola a los espíritus de la tierra y a fuerzas invisibles ligadas al mundo subterráneo, lo que refuerza su carácter arcaico y universal.
En la práctica geomántica, la lectura se construye a partir de la interacción entre el consultante, el operador y las figuras obtenidas mediante un procedimiento reglado. Estas figuras se generan sin que el consultante conozca previamente su significado, lo que evita sugestiones conscientes y permite una interpretación más objetiva. Cada figura posee un sentido primario definido por la tradición, el cual es desarrollado por el operador según reglas simbólicas precisas y en función del contexto de la consulta. La lectura revela simultáneamente las disposiciones psicológicas del consultante, la estructura simbólica del sistema geomántico y las circunstancias concretas que influyen en su situación presente y futura.
El lenguaje propio de la geomancia se articula a través de un sistema diádico, en el que cada figura expresa una combinación específica del principio binario. Estas figuras adquieren su significado pleno no solo de manera aislada, sino principalmente en relación con las demás, formando configuraciones que permiten interpretar procesos, conflictos y desenlaces. Dentro de este orden simbólico se reconocen figuras fundamentales y desarrollos derivados que reflejan distintos niveles de manifestación de las leyes universales. Esta coherencia interna confiere a la geomancia un valor tanto práctico, orientado a la acción, como metafísico, al reflejar estructuras profundas de la realidad.
Las consultas geománticas pueden abordar distintos tipos de preguntas, que tradicionalmente se clasifican según su alcance y complejidad. Existen preguntas generales, orientadas a comprender un estado global en el que intervienen múltiples factores, como el destino de una persona, una comunidad o un proyecto. También se formulan preguntas particulares, centradas en circunstancias definidas de tiempo y espacio, como la evolución de una situación concreta o la resolución de un problema específico. Finalmente, existen preguntas especiales, de carácter más técnico, que buscan información precisa o cuantificable, como la localización de un objeto o la determinación de un lapso temporal, siendo estas las más complejas de interpretar.
Entre los ejemplos clásicos de consulta se encuentran interrogantes sobre el retorno de una persona ausente, la conveniencia de realizar una compra, la posibilidad de acuerdo entre dos partes, la evolución de un proceso judicial o la ayuda esperada de terceros. También se formulan preguntas relativas a relaciones afectivas, al desarrollo de acontecimientos futuros o a la situación de animales extraviados. En todos los casos, la geomancia no ofrece respuestas arbitrarias, sino interpretaciones simbólicas fundadas en un orden tradicional que busca claridad y coherencia en la orientación entregada.
Las lecturas geománticas ofrecen al consultante claridad, orientación y autoconocimiento, integrando interpretación simbólica, percepción intuitiva y análisis contextual. Cada sesión permite formular hasta tres preguntas significativas, siempre que estén directamente vinculadas al consultante y sean consideradas oracularmente radicales. De manera opcional, se puede solicitar un informe escrito que incluya registro de la sesión y un reporte detallado, entregado dentro de un plazo establecido. El enfoque es integral, abarcando dimensiones físicas, emocionales y mentales, sin sustituir en ningún caso la atención médica o terapéutica, y orientando al consultante a comprender sus circunstancias para afrontarlas con mayor conciencia y responsabilidad.